En este invierno tan raro que hemos tenido y aprovechando el tiempo sobrante me he dado muchos paseos de casa a Cardedeu. Y a la inversa, claro.

Los lunes hay mercado en Cardedeu y alguna que otra semana he ido a pie. Pero no des de casa. No me veo yendo los 3,5 kms hasta casa arrastrando el carro de la compra lleno de patatas y naranjas.

Dejo el coche al otro lado de la via del tren lo que te permite dar un paseo ttanquilo por el mercado sin el estres de encontrar parking para el coche. Y de paso vuelves con la compra y no la acarreas hasta casa.

image

Te sientas a tomar el sol antes de subir al coche. Tienes unas vistas chulas del trayecto que tienes por delante. Te permite pensar en la suerte de haber cogido el coche cuando miras el carro de la compra a tu lado.

image

image

Puedes ver la silueta del pueblo.

image

Y de la Creu de la Serreta allá arriba.

Sin embargo a veces se tienen ganas de dar un paseo. Dejas el coche en casa, te calzas las bambas y sales toda animosa. Hace un buen día y casi sin enterarte llegas al pueblo. Paseas por las calles, de repente te descubres en la biblioteca rebuscando cómics para leer.

image

image

La vuelta mucho más tranquila cargando con tres cómics. Ves otra de las siluetas del pueblo.

image

image

Ese día hasta hice un amigo.

image

Arte callejero, en este caso poligonero, que alegra la vista.

Ya solo queda la última subida hasta casa. Y el agua. La próxima vez procuraré sali con una mochila y un botellín de agua para ir echando tragos.

Admirando la magnitud de la vida

Anuncios