Como ya sabeis hace un par de semanas (o tres que con la de cosas que han pasado en nuestras vidas pierdo casi la noción del tiempo) adoptamos un ratoncillo. Salvado de la boca de una gata insistente lo metimos en una caja de carton y luego le apañamos una casita con un par de cosillas que encontramos en nuestro trastero habitual.

Pero esa casita era arriesgada así que le compramos una mas adecuada, tamaño ratoncillo y con todos los cachibaches necesarios para la vida comoda y relajada de un raton.

Una jaula de plastico transparente, con una tapa adaptada para transporte, su rueda para distraerse, difusor de agua y una especie de bol apropiado para la comida. Tambien compramos comida para meses y una especie de material de madera prensada para el suelo. Un material que cuando se moja absorbe la humedad y se convierte en polvo o serrín. Muy practico, de precio asequible y muchisimo mas higienico que los trocitos de papel de cocina.

Pero Sebas ha hecho suyo la vieja frase que la primera idea del prisionero ha de ser escaparse y la mañana siguiente de la compra de la jaula habia roto la tela de alambre del techo de la casa y habia huido. Un pequeño agujerito fue su punto de escape.

Buho Gris preparo la nueva casa, el agua, la comida, el relleno del suelo … y lo buscó. Movió todos los muebles y lo encontró bajo el armario de los muebles de cocina.

He de deciros algo, gracias a Sebas el escapista hicimos limpieza del mueble donde habia multitud de trastos ( un coche teledirigido que hacia años que no funcionaba ), polvorientas instrucciones de eletrodomésticos que ya no tenemos y muchas revistas de cocina a cual mas vieja.

En nuestra nueva politica de menos es mejor las revistas pasaron a mejor vida. De unas 15 o 20 he salvado unas 8 bolsas de dossier con dos recetas cada una. El resto al contenedor del reciclaje. Los libros se guardaron en una bolsa de deporte y los subimos al trastero. Asi que ahora tenemos los libros justos y necesarios para nuestro dia a dia. Obivamente los otros libros pasaran a formar parte de ese fondo de libreria sin fin y quizás en 10 años los recuperemos. Quien sabe!

El caso es que Buho Gris atrapó a Sebas el escapista y lo metio en su casita nueva. Y lo primero que hizo fue irse por dos agujeros que a primera vista no ofrecían problemas. Pero claro, cuando quien diseña estas jaulas piensa en bichillos domésticos no piensa en ratones de campo. Piensa en hamsters bastante menos aficionados a escaparse que los ratones de campo y algo más grandes.

Asi que fue una mañana bastante distraida. Al final consiguió meterlo dentro y que se quedara y esta fue la respuesta del amigo Sebas. Buscar una nueva manera de huir.

 

 

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