En estos días que estamos en Plan nos estamos dedicando a dar nuestros buenos paseos. Una molestia incesante y toca narices en el talón me impide dar largas excursiones pero no caminar. Siempre hay que moverse o te quedas enquilosado o, en su defecto, pasas más frio.

Después de tanta nieve en Plan decidimos que sería bueno ver otras cosas, nieve en Pineta por ejemplo.

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Así que este domingo salimos a dar un paseo, pisar nieve (como si no hubieramos pisado suficiente en nuestro valle) y hacer algunas fotos. Ah si, y cansar al perro.

Dimos un largo paseo de un par de horas, unos 8 kms ida y vuelta, por la pista que va al fondo del valle por el lado izquierdo del río. La pista es la de Es Correlez, que va por debajo del Mallo Gran.

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No tiene mucho desnivel y discurre con placidez entre el bosque de pinos, buxos (boj en castellano) y abetos. En verano, con sus alternancias de zonas soleadas y sombreadas, es ideal para correr un rato y sentirse vivo.

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Caminar por la nieve tiene su qué así que no hacía falta echar a correr. Además, es complicado correr con el plumas puesto y las Chirucas en los pies.

Pasear siempre te depara sorpresas, rastro y huellas de animales salvajes – el otro día en la zona del camino del Ibon de Plan creo que vi el culo de un ciervo, no no hay foto – palitos rebeldes que se pierden porque el perro no los encuentra, piedras traidora bajo la capa de nieve, algún que otro turista en 4×4 … Una cosa curiosa que hemos encontrado es esto que os muestro en la foto.

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Muérdago, vesc en catalán, Viscum album.

Es corriente en Navidad regalar o robar muérdago para colgar en la casa. Las ferias de Navidad la venden en pequeñas matitas decorando todo tipo de “pongos”con más o menos fortuna o directamente en un saquito o media bolsita de plástico

Por lo visto esta costumbre proviene de la época romana y está relacionada con las fiestas del Natalis Solis Invictis, se colocaban guirnaldas y se decoraban estancias con esa planta durante las saturnalias. Dicen que da buena suerte. Mi madre lo cuelga en el marco de la puerta en Año Nuevo y así cada vez que pasas por debajo el muérdago te toca o te influye con sus bondades. El del año anterior lo quema en una fogata a poder ser en San Juan, el solsticio de verano. También sirve el bidón de quemar los restos de la poda, que usamos durante todo el invierno. No en San Juan que acostumbra a estar en vigor la prohibición de hacer fuego por el riesgo de incendio. Menos da una piedra, dice mi madre echando la matita seca al fuego.

Los druidas la tenían en gran estima, se la tenía como un “curalotodo”. En la antigua Britannia se la consideraba una planta que traía dicha y armonía a la casa en la que se tenía y al recibir a los visitantes se abrazaban bajo el muérdago. También daba la bienvenida a los viajeros. Si se encontraban por casualidad unos enemigos bajo un árbol con muérdago se conminaban a dejar las armas y olvidar sus diferencias durante un día.

También existe la costumbre de besarse y abrazarse bajo una mata de muérdago y por lo visto esta costumbre se tenía entre los celtas y también entre los escandinavos ya que el muérdago estaba consagrado a Frigga diosa del amor.

El muérdago tiene algunas propiedades médicas, en algunos preparados se usa como hipertensor, y en muchas tradiciones se le atribuyen propiedades mágicas

Aunque hoy día es normal mezclar en la decoración navideña muérdago y acebo esto no siempre ha sido así. La iglesia cristiana prohibió el múerdago por su relación con prácticas idólatras e introdujo el acebo como sustituto ya que al ser puntiagudo recordaba la corona de espinas de Cristo y las bolas rojas su sangre. Los cristianos siempre recordando momentos alegres.

Otra cosa que se dice del muérdago es que lo ideal es cogerlo uno mismo, con una hoz o cuchillo de oro que es como lo hacían los druidas con gran ceremonial.

Este pequeño que os enseño en la imagen anterior lo recogimos en el suelo mientras caminábamos. El grande lo recogió Buho Gris bajando del Ibon de Plan.

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En realidad el muérdago es un semi parásito del abeto. Las bayas las comen los cuervos y cuando caen con sus excrementos se adhieren a la rama de un abeto, sacan raices y crecen. Vamos lo típico que suelen hacer las semillas. Esta planta vive de la sabia del huésped pero sus hojas pueden hacer la fotosíntesis por lo que no se considera parásito del todo, aunque puede llegar a matar al árbol en el que ha crecido.

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Aquí lo veis en la copa (son las ramas más claritas entre el ramaje principal). Qué valiente el propietario de la hoz de oro que se atreva a subir!

Las Barbas de San Jorge también son un parásito de los árboles. Yo que no soy muy de campo me he confundido y convencida os he fotografiado esto que no eran las famosas barbas sino un humilde musgo.

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