El día 1 de noviembre, era el día de Todos los Santos, festividad del Samhain o Halloween, lo que prefirais, pero nosotros hicimos algo diferente. Nos fuimos a la XVIII Mereth Aderthad o Estelcon, subtitulada como “El resurgir de Valle”. Las Mereth Aderthad son las convenciones anuales que la STE (Sociedad Tolkien Española) organiza para sus miembros. Son generalmente unos tres o cuatro días dedicados a compartir conocimientos, música, lecturas, ropajes basados en la obra de Tolkien y todo lo que deriva de ella.

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Hacía sus buenos 12 años que no iba a una Estelcon. La verdad es que dejé de ir después de que hizo en el barrio de Les Corts de Barcelona al cumplir el décimo aniversario del smial de Barcelona. De esa Estelcon guardo un recuerdo imborrable de todos sus actos aunque en especial de la lectura de cuentos que se celebro en el antiguo local de L’Espiga de Les Corts. La STE existe des de 1991 y tuve el honor de ser miembro fundador. Fue una idea que partió de Elche y que a día de hoy es una asociación viva y plenamente consolidada en toda España.

En el año 2011 la STE cumplió 20 años y en su seno se han escrito cuentos, hecho conferencias interesantes sobre todo tipo de temática relacionada con la obra de Tolkien, escrito cuentos, compuesto canciones, se han forjado parejas y matrimonios, han nacido muchos niños y hoy día cuenta con miembros activos que llevan la obra de Tolkien a todo tipo de personas.

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Este año la Estelcon se ha celebrado en La Conrería, un albergue-casa de colonias de la Fundación Pere Tarrés, antiguo seminario situado en la Sierra de Marina sobre el pueblo de Tiana. La verdad es que, tal y como afirma la web, tiene unas vistas magníficas sobre el Mediterráneo y la Cartuja de Montealegre.

Pero al margen de todo eso Buho Gris y yo nos llegamos hasta allí para llevar a nuestro querido Jesus, al que me une una sólida amistad, des del año 1993 cuando nos conocimos en la primera Estelcon celebrada en Pamplona. De hecho, aunque suene cursi, lo considero como un hermano de tanto que lo quiero.

Hacía años que no nos veíamos y nos echábamos en falta, cuando te une una amistad tan fuerte con alguien su ausencia o lejanía es más dolorosa. Aunque hoy día los sistemas de comunicación no son como los de hace 20 años no por ello deja de ser más sangrante el no podernos ver más asiduamente. Córdoba cae, ciertamente, muy lejos. Sus abrazos de oso, tan cálidos son añorados cuando tengo un pesar.

Así que cuando me llamó y me pidió asilo en casa para poder llegar con tiempo a la Estelcon no lo dudé un segundo. Por favor! Fueron unas horas increíbles las que pasamos charlando en casa comiéndonos unos panellets. Fue lo primero que conoció de nuestra tierra la primera vez que estuvo en mi casa en 1994. Durante ese tiempo – y años posteriores – entre que nos conocimos en Pamplona y nos vimos en Barcelona nos comunicamos por carta. Largas cartas de letra inteligible según el.

Una vez en La Conrería y tras saludar a algunos viejos conocidos, Buho Gris y yo fuimos a comer a Sant Fost de Campsentelles, al otro lado de la sierra. A las 15 hs estabamos allí, preparados para la presentación del nuevo libro de Jesus “Reyes de aire y agua” editado por Sergio Mars en su editorial Cápside. En cuanto lo lea os explicaré que me ha parecido aunque, os aviso, estoy segura que me encantará.

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Fue una apasionante charla de una hora a pesar de que el decía “pero yo que voy a decir durante una hora!” en el coche yendo hacia allí. Su colofón fue la nana de la reina del Castillo de No cantada por Adela Morwen quien le puso música. Su voz fue tan dulce como la recordaba.

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Tras su presentación nos quedamos para escuchar la conferencia que Sergio Mars ofreció sobre la evolución de la fantasía épica. Aprendí muchas cosas, supe de muchos autores que desconocía y durante dos horas me vi imbuida del mundo de la literatura fantástica. Al finalizar mantuvimos una pequeña charla mientras Jesús firmaba mi ejemplar de “Reyes de aire y agua” y el de EG, que no pudo venir a pesar de que era su intención. Por suerte antes de ir hacia La Conrería nos tomamos una coca cola con ella en el Pla de la Calma disfrutando del solecillo matinal.

Este post me ha salido muy personal, seguro que lo entendéis, después de 12 años de ausencia en mi vida estuve durante unas horas en una Estelcon. Hoy día leer a Tolkien no es mi prioridad principal pero sigue apasionándome como el primer día y despertando aquel sentido de la maravilla que todos llevamos dentro. Después de cuatro días rodeada de películas de terror, género al que no soy muy aficionada, no vayamos a llevarnos a engaño, me ha sentado de maravilla, cómo no!.

Con la emoción de los reencuentros hice poquitas fotos.

Con todo mi cariño a la gente de la STE que, aunque no nos veamos, siempre los llevo en mi corazón.

http://www.sociedadtolkien.org/ 

 

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