Hoy … bueno, el sabado nevó.

Eso no debería ser noticia si no fuera porque este invierno no esta siendo todo lo frio que se esperaba de el. Eso si, es año de nieves.

Vengo diciendo que año de nieves año de bienes des de la nevada de hace 3 años. Os doy permiso para añadir la fecha: era un 8 de marzo del año _____ Y no ha sido ninguno de los años posteriores un año de bienes. A ver si este si. De nieve dices? Debeis pensar. Si. Y mucha. Paquetón. En el Pirineo claro, echadle una ojeadita a la web del Tunel de Bielsa-Aragnouet.  [ http://www.bielsa-aragnouet.org/ ]  Porque aquí … nieve … pues como que no. Ni frio. Ni lluvias. Ni, ya que estamos con los nies, setas.

Pero estamos revisando la primera temporada del “Caçador de Bolets” (Cazador de setas) y el otro día vimos una recetilla con buena pinta. Ayer al hacer la compra nos miramos, asentimos y lo decidimos:

Rollitos de carne con setas.

Como no hemos tenido un buen año de setas hemos usado las siempre agradecidas setas del super: champis y girgolas. A las que hemos añadido un puñado de setas secas que teniamos por casa en reserva: trompetas de la mort y ceps. Pero si es año de setas y sois aficionados a ir a recogerlas, cazar o como querais decirlo, no os lo penseis. Quedara más bueno. Seguro.

Teníamos un tupper alto de caldo en el congelador y lo hemos descongelado. Los guisos siempre quedan mas buenos hechos con caldito, aunque este estuviera soso a morir.

 Así pues esto se hace, más o menos, así:

 

Filetitos bien finos de carne de ternera.

Un monton de setas variadas

Una cebolla

Un litro de caldo o agua

Huevos y pan rallado para empanar los rollitos

Sal, pimienta y aceite.

Una picada de pan tostado y frutos secos

 

Tiempo y paciencia también porque ahora hacia meses que habíamos perdido la motivación por la cocina y la verdad, no me extraña. Que entretenidos hemos estado toda la mañana!

Bueno, toda no. Primero hemos ido a mirar la parroquia nevada y luego a decepcionarnos con la escasez de nieve en el pueblo. Eso si, tres horas más tarde el sol ha hecho estragos y no quedaba ni rastro de la nieve.

Lo dicho, a por la comida:

Picamos bien pequeño buena parte de las setas y las salteamos con el ajo picadito en la sarten, añadiremos algo de harina así espesará un poco y luego podemos trabajar mejor con la mezcla.

Estiramos bien los filetes y los rellenamos como si fueran canelones haciendo un paquetito. Los pasamos por huevo y pan rallado y reservamos. En casa los hemos atravesado con un palillo, una vez empanados, para evitar el escape del relleno o directamente el desmontaje íntegro del paquete cárnico.

Como nosotros hemos usado setas secas las hemos puesto a remojar mientras montabamos los rollitos en parte del caldo que ya teniamos descongelado. Si usais setas frescas este paso os lo ahorrais.

En una sartén con aceite bien caliente vamos friendo un poco los pseudo canelones hasta que toman un color dorado bien atractivo. Reservamos.

En la misma sartén eliminamos el aceite sucio y poniendo un chorrito de nuevo pochamos la cebolla picada fina y un poco de ajo. Cuando casi la tenemos le añadimos el resto de setas. En nuestro caso hemos escurrido las setas en remojo y tambien las hemos puesto a pochar. Salpimentamos y vamos cocinando hasta que tienen una buena pinta.

Mientras, hemos tostado una rebanada de pan de payes en la tostadora y hemos hecho una picada con el pan, un pelin de sal y los frutos secos. Luego la hemos puesto en un vaso de batir con un poco de caldo y la hemos pasado por el turmix para que quedara con textura de crema.

Ya que estabamos en plan cocinitas hemos aprovechado para estrenar nuestro regalo de Reyes venido des de Terrassa: una cocotte. Vamos, una marmita con aspecto de ser de Le Creuset pero de mejor precio. Asi que ufanos con nuestro regalo hemos ido poniendo los paquetitos cárnicos en el interior.

A la mezcla de setas y cebolla le añadimos todo el caldo, el que tenía las setas en remojo y el resto. Lo mezclamos bien y lo vertemos en la cocotte. Como no teniamos suficiente liquido para cubrirlo todo hemos añadido agua y la picada liquida.

Se le da un meneo a la coccotte y lo ponemos en el horno, tapado, a 180 grados. En nuestro caso ha estado una horita, porque era demasiado pronto para comer. Ha quedado delicioso. De verdad.

El probador oficial se ha quejado de que tenia mucho ajo … pero vamos a ver … que son unas setas sin ajo!

En cuanto el día oscureció hizo un frio de narices y se preveía que, como el cielo había despejado, esa noche sería excepcionalmente fria.

Heló, si, pero no morimos por congelación. Ni nosotros ni la gata, aficionada a quedarse encerrada en el garage.

De hecho al día siguiente, con el terreno bien duro por la helada, fuimos a caminar por la zona de la Torrassa, que es donde vivimos. Pero eso es otra historia y, como alguien dijo, merece ser contada en otra ocasión.

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