PURA VIDA

 

Hay veces que vale la pena apostar por algo nuevo, ultimamente intento apostar por cosas abandonadas y por tanto nuevas igualmente … no se me da muy bien pero estoy en ello. Estamos en un proceso de cambio. Hacia que? El tiempo lo dirá, espero que esteis ahí para verlo.

Pero en fin, eso no era lo que nos ocupaba ahora

Ayer fuimos al cine.

Que tiene de especial ir al cine? Bueno en los últimos 8 años solo he ido al cine una vez, el pasado diciembre para ver El Hobbit. Es una de esas cosas abandonadas que intento recuperar … aunque da pereza, la verdad. Los cines llenos de gente, las pelis que echan tan y tan laaargas …

Pero el pasado día 31 fuimos al cine Alhambra de La Garriga para ver un documental. Con todas las letras: un documental y de montañismo. De esos que para verlos o vas a un festival especializado o te lo bajas de internet.

Los documentales de montaña: ya sean de alpinismo, escalada, senderismo son esos que solo puedes ver de Pascuas a Ramos, de madrugada, por casualidad y sin traducir ni siquiera subtitular en televisión. Una a veces se pregunta para qué sirve la televisión a parte de para emitir publicidad, noticias que cuando se están diciendo ya son viejas o para programas y series de más o menos interés. A veces incluso me digo que … visto lo visto la podría tirar. Pero claro, luego te encuentras esa madrugada con ese documental de ski extremo, te quedas encantada viendolo y se te pasan las ganas de tirar la tele.

Seamos justos con el aparato este tan denostado, también vemos en casa otras cosas como “Como se hace” y en general todos esos que enseñan algo interesante o con los que aprendes algo, tipo “Hoy cocinas tu” o “Bricomanía” aunque ultimamente parece un programa de publicidad de herramientas dadas las tonterías que esta enseñando a hacer.

Pero me he desviado, decía que fuimos al cine.

Y vimos “Pura vida” un impresionante documental sobre el heroico intento de rescate de Iñaki Ochoa de Olza en el Annapurna por un conjunto de alpinistas de sobrado reconocimiento internacional. Recuerdo esos días de mayo de 2008 en que se desplegó el impresionante equipo de rescate para salvar la vida, lo seguí des de la conexión de internet de entonces mi lugar de trabajo. Dio mucho que hablar en su día por las implicaciones de semejante despliegue para intentar un rescate practicamente imposible dadas las circunstancias, la altura y el grave estado de salud del montañero.

Conocemos el final pero no por ello deja de ser emocionante el visionado del documental, en algún momento piensas que ojala lo hubieran conseguido pues habría sido un hermoso colofón a ese derroche de fuerzas que hubo.

Todos esos montañeros estaban, por una u otra razón relativamente cerca y se unieron para intentar un rescate a 7600 ms de altura, no olvidemos nunca ese dato porque nos ha de dar la dimensión de toda la acción.

El documental esta narrado por los propios implicados a través de entrevistas e  incluye fragmentos de grabaciones ofrecidas por los propios entrevistados. No entra en la sensiblería barata y deja un buen gusto de boca a pesar de no tener un final feliz. Porque? Porque te das cuenta de que a veces solo basta un pequeño empuje para que personas que a priori no se conocen o que no hablan el mismo idioma se unan para intentar que algo se pueda conseguir, aunque supieran en su fuero interno que no se podía.

Ojala los cines hicieran más pases de documentales de este tipo y no tuvieramos que rebuscar por internet para poderlos visionar.

Yo voto por ello.

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